jueves, 4 de octubre de 2012

Desarrollan un robot volador autónomo que tendrá cerebro de abeja

Científicos de las Universidades de Sheffield y Sussex, en el Reino Unido, trabajan en un ambicioso proyecto de creación de modelos informáticos exactos del cerebro de una abeja.

Más concretamente, el equipo pretende desarrollar modelos de los sistemas cerebrales que rigen la visión y el sentido del olfato de estos insectos himenópteros.

Usando esta información, los investigadores pretenden crear el primer robot volador capaz de sentir y actuar como una abeja autónoma, en lugar de obedecer a un conjunto de instrucciones pre-programadas, informa la Universidad de Sheffield en un comunicado.

Pero, para llegar a este punto, antes deberán enfrentar uno de los mayores desafíos de la ciencia moderna: fabricar un cerebro robótico que pueda desempeñar tareas complejas tan bien como lo hace el cerebro de un animal.

De conseguirlo, el futuro robot con cerebro artificial podría destinarse a encontrar el origen de olores concretos o de gases, de la misma manera que las abejas identifican flores particulares por su aroma.

Asimismo, se espera que el cerebro artificial pueda ser utilizado en misiones de búsqueda y rescate, e incluso en labores de polinización mecánica de cultivos.

James Marshall, director del proyecto, afirma que: "El desarrollo de un cerebro artificial es uno de los mayores desafíos de la Inteligencia Artificial. Hasta ahora, los investigadores habían estudiado los cerebros de animales como las ratas o los monos, pero organismos más simples, como los insectos sociales, presentan unas habilidades cognitivas sorprendentemente altas”.

Simulaciones desde un ordenador casero

Bautizado como “Green Brain”, y apoyado parcialmente por un hardware donado por NVIDIA Corporation, este proyecto invita a la comparación con la iniciativa Blue Brain, financiada por IBM, en cuyo marco se están desarrollando tecnologías de modelización de cerebros usando supercomputadoras.

El objetivo de Blue Brain es estudiar la estructura del cerebro de mamíferos creando una simulación de todo el cerebro a nivel molecular. En este proyecto participa desde el año 2009 un equipo español de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y del CSIC.

Pero, a diferencia del proyecto Blue Brain, Green Brain no se está realizando con supercomputadoras. En lugar de eso, el hardware suministrado por NVIDIA está basado en unos procesadores llamados “aceleradores GPU”, que otorgan el rendimiento de un superodenador a los PCs individuales.

Gracias a estos aceleradores, se pueden realizar de manera muy eficiente los cálculos masivos necesarios para simular un cerebro solo con un ordenador de mesa estándar, en lugar de con un gran conjunto o clúster de ordenadores superpotentes.

“Usar los aceleradores GPU de NVIDIA para los modelos cerebrales es un objetivo importante del proyecto, porque nos permitirá construir modelos más rápidos que los anteriores”, explica Thomas Nowotny, director del equipo de Sussex.

Los científicos esperan asimismo que este desarrollo ayude a “que en muchas áreas de la ciencia esta tecnología llegue a sustituir a los superordenadores que usamos hoy”.

Aumentar el conocimiento sobre los sistemas cognitivos

Los investigadores de Green Brain prevén que el desarrollo de un modelo de cerebro de abeja proporcionará un método más accesible para el conocimiento del funcionamiento de los sistemas cognitivos cerebrales, lo que a su vez supondrá avances para la comprensión de la cognición humana y animal.

“Porque el cerebro de la abeja es más pequeño y accesible que el cerebro de cualquier vertebrado, esperamos ser capaces con el tiempo de producir un modelo completo y exacto que podamos probar dentro de un robot flotante”, afirma Marshall.

Con esto, no solo se allanará el camino para muchos avances futuros en robots voladores autónomos, “sino que también creemos que las técnicas de modelización informática que nosotros usaremos podrán utilizarse en otros modelos de cerebro y proyectos de neurociencia computacional”, añade Nowotny.

Posible desarrollo de la polinización artificial

Asimismo, los científicos esperan que esta investigación proporcione una mejor comprensión de las abejas. Dado el rol de las abejas en la polinización, estas resultan vitales para muchos ecosistemas. Por esa razón, el declive en las poblaciones apícolas en los últimos años está siendo un motivo de preocupación para los científicos.

El modelo “Green Brain” podría ayudar a los científicos a comprender tanto por qué el número de abejas es cada vez menor como contribuir al desarrollo de polinizadores artificiales, como los que se están desarrollando en el marco del proyecto Robobees, de la National Science Foundation y de la Universidad de Harvard.

En este otro proyecto, los ingenieros se están inspirando en la biología de las abejas y en su comportamiento, para trasladar características de estos animales a robots en miniatura que, gracias a sensores electrónicos inteligentes y a algoritmos de coordinación de movimientos, algún día serán diminutas máquinas independientes.

http://www.tendencias21.net

miércoles, 22 de agosto de 2012

'Abejas en versión 2.0'


El sector de la apicultura evoluciona de la mano de la tecnología con el objetivo de conocer cuáles son las causas que maltratan y hacer perder dinero y producción a los apicultores de la provincia y de la Comunidad.

Por ello, la Asociación de Apicultores de Salamanca, perteneciente al sindicato Asaja, ha creaado una iniciativa pionera, las 'abejas 2.0', de modo que se colocará un pequeño microchip a un grupo de abejas, con el objetivo de intentar conocer e indagar en las causas del 'síndrome de despoblamiento', mal endémico de este sector y que provoca muchas muerten en cada campaña.

Por ello, y durante dos días, biólogos y profesionales de este sector han estado incorporando este michochip a las abejas. ¿Cómo? El proceso, aún pareciendo sencillo, no lo es. Primero se adormece a las abejas con CO2, para posteriormente sujetarlas con una pinza y echarles con un pincel una pequeña capa de pegamento, sobre la que irá el microchip en cuestión.

¿Cómo recogerán los apicultores los datos? En la entrada de las colmenas habrá instalado otro microchip para medir los movimientos de entrada y de salida de la abeja, el tiempo que está fuera de la colmena, así como otra serie de factores claves para conocer más sobre el 'síndrome de despoblamiento'.

En esta iniciativa estuvieron presentes el presidente de la Asociación de Apicultores, Castro Fernández; el presidente de Asaja, Luis Ángel Cabezas; el secretario de la asociación, José Navarro Oliva; y el director del laboratorio apícola 'Apinevada', F. José Orantes.

Fuente: http://www.tribunasalamanca.com

lunes, 9 de julio de 2012

Un rasgo de las flores que es muy importante para las abejas e insectos similares


Unos científicos de las universidades de Bristol y Cambridge en el Reino Unido han descubierto otro rasgo que hace atractivas a las flores para las abejas, un rasgo que para los humanos es fácil que pase del todo desapercibido.

El grupo de Beverley Glover (Universidad de Cambridge), experta en la evolución y desarrollo de rasgos florales que atraen a los animales polinizadores, previamente había descubierto que cuando se les da a escoger a las abejas entre una planta con flores de la especie Antirrhinum majus que posee estructuras cónicas, y una variedad mutante sin estas estructuras, las abejas prefieren a las primeras porque las estructuras cónicas las ayudan a agarrarse a la flor. Las "garras" de las abejas se traban en los espacios entre estas estructuras, de forma un tanto parecida a lo que sucede con el velcro.

Sin embargo, a diferencia de muchas flores típicamente seleccionadas para los jardines, las flores de la Antirrhinum majus, conocida popularmente como Boca de Dragón, entre otros nombres, son muy complicadas. Las abejas tienen que posarse en una superficie vertical y abrir un pesado labio para llegar al néctar, por lo que Glover no se sorprendió de que la facilidad de agarre las ayudara. Sin embargo, ella quería descubrir cómo exactamente las estructuras cónicas ayudan a las abejas que visitan flores mucho más simples.

Muchas flores de jardín como las petunias, rosas y amapolas son en esencia como cuencos simples con néctar en el fondo, por lo que el equipo de Glover, incluyendo a Heather Whitney de la Universidad de Bristol, quiso averiguar para qué podía servir tener estructuras cónicas que les proporcionen un buen agarre a las abejas que se posan en estas flores. La hipótesis que se planteó fue que quizás la facilidad de agarrarse era de gran ayuda para los insectos cuando las flores eran movidas por el viento.
Usando dos tipos de petunia, uno con estructuras cónicas y una variedad mutante con estructuras planas, Glover puso un grupo de abejorros, que nunca habían visto petunias, en una gran caja que contenía ambos tipos de flores, y descubrió que estos animales también prefieren a las flores con las estructuras cónicas.

Entonces el equipo de investigación ideó un modo de imitar la forma en que las flores se mueven con el viento. Glover y sus colegas colocaron las flores sobre una plataforma de agitación que normalmente se usa en los laboratorios para mezclar líquidos. A medida que aumentaba la velocidad de agitación, simulando una mayor velocidad del viento, los animales aumentaban su preferencia por las flores con estructuras cónicas.

http://noticiasdelaciencia.com/not/4640/un_rasgo_de_las_flores_que_es_muy_importante_para_las_abejas_e_insectos_similares/

sábado, 7 de julio de 2012

Descubren que las abejas pueden revertir el envejecimiento cerebral

Científicos de la Universidad Estatal de Arizona han descubierto que las abejas ya “ancianas” revierten efectivamente el envejecimiento de su cerebro cuando enfrentan las responsabilidades en la colmena que, por lo general, son cubiertas por las abejas más jóvenes

Mientras que la investigación actual en la demencia relativa con la edad en los humanos se centra en potenciales tratamientos farmacológicos nuevos, estos investigadores dicen que este hallazgo sugiere que se pueden utilizar la intervención social para frenar o tratar la demencia relacionada con la edad.

En un estudio publicado en la revista científica revista Experimental Gerontology, un equipo de científicos de la Universidad Estatal de Arizona (ASU) y la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida, dirigido por Gro Amdam, profesor asociado en la Escuela de Ciencias de la Vida de ASU, los resultados presentados, que muestran que a las abejas mayores a las que se las pasa del trabajo de recolección a hacer tareas sociales dentro de la colmena, la nueva actividad les provoca cambios en la estructura molecular de sus cerebros.


“Sabíamos por estudios previos que cuando las abejas permanecen en el nido y cuidan las larvas —los bebés de las abejas— siguen siendo mentalmente competentes durante el tiempo que las observamos”, dijo Amdam. “Sin embargo, después de un período de cuidado de crías, las abejas vuelan para llevar a cabo la recolección de alimentos, y empienzan a envejecer muy rápidamente. Después de sólo dos semanas, las abejas obreras se han desgastado las alas, los cuerpos quedan sin pelo, y lo más importante, pierden funciones del cerebro; midiéndolo básicamente en su capacidad de aprender cosas nuevas. Queríamos saber si existía plasticidad en este patrón de envejecimiento, por lo que nos hicimos la pregunta: ¿Qué pasaría si ponemos a las abejas obreras a cuidar las larvas de nuevo?”

Durante los experimentos, los científicos removieron de la colmena a todas las abejas nodrizas jóvenes del nido; dejando sólo a la reina y las larvas. Cuando las abejas recolectoras mayores regresaron al nido, la actividad disminuyó durante varios días. A continuación, algunas de las abejas viejas volvieron a salir a la búsqueda de alimentos, mientras que otras se pusieron al cuidado de la colmena y las larvas. Los investigadores descubrieron que después de 10 días, alrededor del 50 por ciento de las abejas mayores que cuidaban el nido y las larvas habían mejorado significativamente su capacidad de aprender cosas nuevas.

El equipo internacional de Amdam no sólo vio una recuperación en la capacidad de aprender de las abejas, sino que descubrieron un cambio en las proteínas en los cerebros de las abejas. Al comparar los cerebros de las abejas que mejoraron con respecto a las que no lo hicieron, hallaron que dos proteínas habían cambiado notablemente. Encontraron que Prx6, una proteína que también se encuentra en los seres humanos y que puede ayudar a proteger contra la demencia —incluyendo enfermedades como el Alzheimer—, y descubrieron un segundo y documentado “chaperón” de las proteínas, que protege a otras proteínas de ser dañadas cuando los tejidos del cerebro o de otro tipo están expuestos a estrés a nivel celular.

En general, los investigadores están interesados en la creación de un fármaco que podría ayudar a las personas a mantener el funcionamiento cerebral. Sin embargo, podrían enfrentarse a hasta 30 años de investigación básica y ensayos.

“Tal vez las intervenciones sociales, cambiando la forma de lidiar con su entorno, son algo que podemos hacer hoy para ayudar a nuestro cerebro a permanecer joven”, dijo Amdam. “Dado que las proteínas que están en fase de investigación en las personas son las mismas proteínas que tienen las abejas, estas proteínas pueden ser capaces de responder espontáneamente a determinadas experiencias sociales”.

Amdam sugiere que se requieren más estudios sobre mamíferos como las ratas con el fin de investigar si los mismos cambios moleculares que experimentaron las abejas podrían ser inducibles socialmente en las personas.

Fuente:elbioclubciencia.com

miércoles, 27 de junio de 2012

Proyecto REMA

Proyecto REMA


El PROYECTO REMA, "Restauración de Ecosistemas de Montaña mediante manejo Apícola", está siendo ejecutado por el FAPAS, en la comarca cántabra de la Liébana, en colaboración con la FUNDACION BANCO SANTANDER, dentro del apartado de sostenibilidad y restauración de espacios naturales.
“La acción persigue dos objetivos, la primera situar en 10 áreas, seleccionadas a lo largo y ancho de Liebana por su valor ambiental y estratégico para especies como el oso pardo y el urogallo, 10 fapimoviles, unidades móviles de polinización con 20 colmenas de abeja melífera y que están protegidas con un cierre eléctrico para disuadir de la forma más eficaz posible los presumibles y pertinaces envites del goloso paladar úrsido que se verán muy probablemente intensificados por la imperiosa necesidad de proteínas fruto del acuciante hambre que “últimamente” arrastra nuestro amigo el oso pardo en la cordillera cantábrica.

El valor ambiental y estratégico ha sido fundamentalmente definido por la presencia de arándano, Ericacea clave para la recuperación de ecosistemas estratégicos que aumenten las posibilidades de viabilidad para especies como el oso pardo y el uragallo.
La segunda es proporcionar una herramienta de trabajo útil para la apicultura aprovechando las oleadas de floración que se suceden en la montaña y que permite aumentar la producción de miel - polen o mejorar con rapidez las condiciones de sus nuevas colonias, manteniendo así durante el mayor tiempo deseado y posible la máxima intensidad de sus colonias, que con unos u otros objetivos se constituye en garantía de sanidad en unos difíciles momentos para la apicultura por las patologías que las afectan.”

lunes, 11 de junio de 2012

El virus que está matando abejas por millones


Un grupo de científicos que estudia las abejas en Hawaii descubrió que el ácaro Varroa ayuda a propagar una cepa del virus que les deforma las alas a estos insectos. Los ácaros actúan como pequeñas incubadoras de una letal forma de la enfermedad y se la inyectan directamente en la sangre a la abeja. Esto ha conducido a "uno de los virus de insectos más contagiosos y más ampliamente propagados del planeta." Las conclusiones aparecen en la revista Science. "En una abeja contagiada puede haber más partículas virales que gente en el planeta." Stephen Martin, Universidad de Sheffield, Reino Unido El equipo investigador, dirigido por el doctor Stephen Martin, de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, estudió las abejas de Hawaii, donde el virus Varroa fue transportado accidentalmente, hace cinco años, desde California. Algunas islas hawaianas todavía tienen colonias de abejas donde el virus no ha penetrado. Esto les proporcionó a los investigadores una especie de laboratorio natural único. Así, pudieron comparar las colonias recientemente contagiadas con aquellas que estaban libres del parásito y componer una imagen biológica de cómo el Varroa había afectado a las abejas.

Dos años de estudio
El grupo pasó dos años examinando las colonias afectadas y las no afectadas para ver de qué manera vivía el virus en el cuerpo de las abejas. El doctor Martin le explicó a la BBC que las mayoría de los virus, por lo general, no eran dañinos para las abejas, pero que el ácaro "seleccionó" una cepa letal de un virus específico. "En una abeja contagiada puede haber más partículas virales que el número de gente en el planeta," explicó el doctor Martin. "Hay una enorme diversidad de cepas virales en una abeja y la mayoría de ellas se ha adaptado a vivir en su pequeño trozo de insecto sin problemas." Sin embargo, el ácaro "alteró algo."
Cepas letales
En las abejas contagiadas con Varroa, con el tiempo, la gran mayoría de estas cepas inocuas de virus desapareció y los cuerpos de las abejas se llenaron con una cepa letal del virus que deforma alas. Y cuando se trata de una infección viral, es la mera cantidad la que mata; cada partícula viral invade una célula y se adueña de su maquinaria interna, y hace que el cuerpo de la abeja se vuelva contra sí mismo. Cada partícula viral dentro de la abeja invade una célula y se adueña de su maquinaria interna. Aunque no está claro por qué esta cepa de virus se reproduce enormemente en abejas contagiadas por el ácaro, según el doctor Martin, puede que se trate del virus que mejor sobrevive a la transmisión constante del ácaro a la abeja y de la abeja al ácaro, proceso que se da mientras éste último se alimenta de la sangre del insecto. Una vez que los ácaros han cambiado este "paisaje viral" en los cuerpos de las abejas, el cambio es permanente. "De manera que la única forma de controlar el virus es mediante el control del ácaro," dice el doctor Martin.
http://www.bbc.co.uk/nature/18339797

jueves, 7 de junio de 2012